Una destacada representación de los empresarios andaluces se dio cita ayer en la Casa de ABC de Sevilla para homenajear al presidente de Persán, José Moya, que recibió al VIII Premio a la Trayectoria Empresarial de Andalucía que concede la Sección de Economía de este periódico con el patrocinio del Banco Sabadell.
El acto comenzó con un emocionado recuerdo del director de ABC de Sevilla, Álvaro Ybarra, al recientemente fallecido José María Cruz, «un hombre extraordinario y gran amigo de esta casa al que todos echamos hoy especialmente de menos».
El consejero de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, Martín Soler, fue el encargado de hacer entrega del galardón -una escultura de Chiqui Díaz que reproduce un flamenco- a José Moya Sanabria.
En su intervención, Álvaro Ybarra recordó la historia de Persán, fundada en 1941y que siempre estuvo a la vanguardia del sector con el lanzamiento de marcas tan conocidas como Flota o Puntomatic. Fue en 1994 cuando José Moya, que provenía del mundo de la consultoría, entra en Persán por vía de su mujer, Concha Yoldi, nieta de uno de los fundadores de esta firma sevillana. En el año 2000 dieron entrada en el accionariado a diversos fondos de capital riesgo, que se hicieron con el 40% de la empresa, lo que permitió realizar un importante plan de inversiones y cerrar uno de los acuerdos que marca la vida de la empresa: el contrato con Mercadona para la distribución de sus productos con la marca blanca de la firma valenciana.
Tras cuatro años, en 2004, la familia se hace con la mayoría del capital y este mismo mes ha culminado este proceso al concentrar en sus manos la totalidad de las acciones.
Persán es hoy en día una de las compañías más significativas de la región y compite con las grandes multinacionales asentadas en España. En estos momentos factura unos 300 millones de euros y emplea a más de 450 personas.
Junto a todo ello, el director de ABC de Sevilla destacó el lado humano del premiado y de su familia, especialmente de su mujer, vicepresidenta de la firma y presidenta de la Fundación Persán dirigida a la integración laboral de los inmigrantes. Ybarra subrayó que Moya «es un hombre de unos principios personales sólidos; idealista, luchador, avanzado y profundamente creyente». «Si hay algo que llama la atención de José Moya es el valor que otorga a las personas y sus ideas. Todas las opiniones que le llegan valen lo mismo, independientemente del puesto que ocupe quien las exprese», explicó. Asimismo, recordó que «su filosofía de gestión se resume en una de sus frases preferidas: «Con la norma y contra la norma». Es decir, hay que cumplirla pero cuestionarse todos los días su validez».
En su intervención, José Moya reivindicó la figura del empresario en la sociedad actual «como motor económico generador de empleo». Asimismo, subrayó que «los empresarios no podemos sentir pudor de reivindicar nuestro papel en la sociedad y en estos momentos de dificultad podemos y debemos demandar una política económica moderna y un pacto de estado para salir de la crisis».
Por su parte, el consejero Martín Soler puso a Persán como ejemplo de continua innovación, ya que fue la primera empresa de Europa que comercializó detergente en pastillas, y subrayó la necesidad de apostar por el I+D+i como eje de la Economía sostenible.
En los años anteriores, los premiados fueron Javier Benjumea Llorente, presidente de Abengoa; Eugenio Sánchez-Ramade, presidente del Grupo Sánchez-Ramade; Francisco León, presidente de Merkamueble; Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Puleva; José Luis Sánchez Domínguez, presidente del Grupo Sando; Rafael Álvarez Colunga, presidente de Honor de la CEA; y Manuel Contreras, presidente del Grupo Azvi.